La polémica tasa de basuras que nos trae de cabeza

 Opinión | Rafael Martínez | 03/02/2018

Tasa basuras
Tasa basuras

No voy ahora aquí a referirme, por conocidas, a las notas definitorias de las tasas municipales en general. Bastará con recordar su nota más destacable que las diferencia de los impuestos, cual es su naturaleza sinalagmática o de contraprestación, principio de equivalencia más o menos aproximada porque el sujeto pasivo paga una tasa por utilizar un servicio público previamente establecido o disponible, del cual se beneficia o puede beneficiarse y, por el contrario, el impuesto paga exclusivamente con fundamento en la manifestación de una determinada capacidad económica del sujeto pasivo (contribuyente o sustituto del contribuyente).

Debemos también tener en cuenta el previo e importante papel o mandato constitucional que desarrollan también, en este tema de justicia tributaria, los poderes públicos y ciudadanos.

Por una parte, los poderes públicos están obligados, en principio, a exigir o a modular en condiciones de igualdad esa contribución a todos los contribuyentes cuya situación ponga de manifiesto una capacidad económica susceptible de ser sometida a tributación.

Los ciudadanos estamos obligados a contribuir en general de acuerdo con nuestra capacidad económica al sostenimiento de los gastos públicos.

Pero a los poderes públicos se les ha olvidado que son ellos (art. 9.2 de la Constitución Española) a quienes les corresponde, día a día, promover las condiciones para que la libertad y la igualdad, al fin la justicia, sean una realidad. Que es a ellos a los que corresponde garantizar el contenido de los arts. 9.3; 10.1 y 31.1 de la Constitución Española, entre otras cosas, dicho sea de paso urgente, eliminar la corrupción política y amnistías fiscales, porque tal garantía, nada menos, constituye el fundamento del orden político y de la paz social.

Y es a ellos también, a los políticos, a los que corresponde tratar, a través de las Ordenanzas fiscales municipales, y hasta la última tasa municipal, que se haga también justicia, con fundamento en un estudio de costes de los servicios y valoración objetiva con parámetros de capacidad económica y, en su caso, medioambientales como en el caso de la tasa de basuras.

Y en ese marco, tratar de fomentar un cambio ya definitivo en la mentalidad de los gestores públicos y ciudadanos, a favor de la política preventiva en materia de residuos y de fomento de las tres erres (reutilización, reducción y reciclaje), y considerar a la basura como un recurso y no como simple basura, en comunión con los criterios de gobernanza europeos que encomienda a los políticos el liderar los cambios de hábitos, aplicando el principio de quien contamina paga, tomando como base los residuos generados.

Conforme a la legislación, nada impide que el Ayuntamiento opte con arreglo al principio de capacidad económica, el utilizar el valor catastral por sí solo o junto a la cota de generación de residuos, para fijar la cuota de la tasa de basuras, siempre que se respete el principio de equivalencia.

Es decir, que el importe estimado de las tasas por la prestación de un servicio o por la realización de una actividad no exceda, en su conjunto (equilibrio global coste-rendimiento) en cada liquidación, del coste real o previsible del servicio o actividad de que se trate.

Estoy de acuerdo que se ajustaría más al principio de capacidad económica, como criterio inspirador del sistema tributario, el que todas las tasas se cuantificaran en función de la capacidad económica, a lo que añado, el parámetro de cuota de generación, pero no teórica o potencial, sino real, para responder al principio de quien contamina paga, y servir de incentivo a la minimización de residuos generados.

Nuevo modelo de Ordenanza Fiscal

Animo a los Ayuntamientos a que aprueben también un nuevo Modelo de Ordenanza fiscal, estableciendo tasas de basuras, con parámetros y objetivos ambientales con sujeción a los principios de equivalencia, capacidad económica y con arreglo al valor catastral, más cuota potencial de generación de residuos o estadística, como en Madrid, es más, en el caso de viviendas propongo que se introduzca, ante la dificultad de la cuota por generación real de residuos, el parámetro del número de habitantes por vivienda, porque la simple extensión superficial de una vivienda, no me parece por sí sola ser indicativa siempre de producción de mayores residuos; principio de interdicción de la arbitrariedad en su imposición (con tales u otras bases objetivas que a ser posible sean disuasorias) y principio de buena regulación, esto es, que su texto se entienda fácilmente, tal como exige la Ley 2/2011 de 4 de marzo de Economía Sostenible.

Ante el principio de desigualdad, propongo que se bonifique incluso hasta el 100% en los siguientes casos:

En general estarán exentos de pago de la Tasa de Basura las viviendas que constituyan la residencia habitual del solicitante, los miembros de familias con ingresos brutos anuales, per cápita, inferiores a 4.064 € y 6.360 € para el caso de familias numerosas. El ingreso bruto anual per cápita se calculará dividiendo la totalidad de los ingresos brutos anuales de todas las personas que convivan en una vivienda entre el número total de aquellas. Además, la titularidad de Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana, fuera de la vivienda en la que residen, no podrá superar un valor catastral total de 49.305 €.

Familias Numerosas: Deberán acompañar el título de familia numerosa vigente a 1 de enero del ejercicio en el que producirá a efectos la exención.

Personas mayores de 65 años: Se aplicará a sus ingresos brutos un coeficiente reductor del 0,50 (reducción del 50%).

Personas mayores de 65 años que vivan solos: Se aplicará a sus ingresos brutos un coeficiente reductor del 0,35 (reducción del 65%).

Personas menores de 65 años que vivan solas: Se aplicará a sus ingresos brutos un coeficiente reductor del 0,55 (reducción del 45%).

Víctimas violencia de género con sentencia firme: Se aplicará a sus ingresos brutos un coeficiente reductor del 0,35 (reducción del 65%) en un período de 5 años a contar desde la fecha de la sentencia firme.

Familias Monoparentales: Se aplicará a sus ingresos brutos una coeficiente reductor del 0,55 (reducción del 45%) si solo percibe ingresos el progenitor/a custodio/a, y los hijos no hubieran finalizado la enseñanza obligatoria, no contabilizando prestaciones de hijos por minusvalía, invalidez o similares.

Desempleados de larga duración: Se aplicará a sus ingresos brutos un coeficiente reductor del 0,35% (reducción del 65%), a las personas con cargas familiares que lleven en situación de desempleo más de 22 meses ininterrumpidos.

Dependientes con resolución de dependencia: Se aplicará a sus ingresos brutos un coeficiente reductor del 0,50 (reducción del 50%), con independencia de su grado.

Dependientes mayores de 65 años: Se aplicará un coeficiente reductor del 0,35 (reducción del 65% de sus ingresos brutos).

Dependientes mayores de 65 años que vivan solos: Se aplicará un coeficiente reductor del 0,30 (reducción del 70% de sus ingresos brutos).

Discapacitados:

Grado mayor del 65%: computará como 2 personas en el cálculo de la renta per cápita.

Grado entre el 33 y el 65%: computará como 1,5 personas en el cálculo de la renta per cápita.

Alguna de las fuentes en a que se basa este artículo: link