El equipo de la alcaldesa de Parla, Beatriz Arceredillo, ha denunciado a la policía y a la dirección nacional del PSOE presuntas irregularidades en las elecciones primarias celebradas el pasado otoño por el Partido Socialista de Madrid (PSM) para elegir a su candidato en esa localidad para los comicios municipales de mayo.

Según los indicios que obran en su poder, esas supuestas irregularidades estarían relacionadas además con la huelga de basuras que ha enterrado esa ciudad de 125.000 habitantes bajo toneladas de residuos, y que ha puesto a la alcaldesa contra la pared.

Esta crisis política comenzó el 27 de octubre con la detención en la Operación Púnica del entonces alcalde, José Mª Fraile por su presunta implicación en una trama corrupta. Fraile, amigo de la infancia del secretario general del PSM, Tomás Gómez (que se labró su capital político como alcalde de esa ciudad entre 1999 y 2008), dimitió días después.

El PSM presionó entonces a las dos siguientes en la lista socialista, María José López Bandera y Beatriz Arceredillo, para que renunciaran al bastón de mando, de forma que pudiera hacerse conla alcaldía el cuarto en la candidatura, Pablo Sánchez Pastor.

Dos meses de tensiones

  •  El 27 de octubre la policía detiene al alcalde de Parla, José María Fraile (PSM) por su presunta implicación en la trama corrupta de la Operación Púnica.
  • Tras la dimisión de Fraile, el PSM presiona a la número dos de la lista electoral, María José López Bandera, y a la número tres, Beatriz Arceredillo, para que den un paso atrás. De esta forma, el bastón de mando recaería en el número cuatro, Pablo Sánchez Pastor, de la máxima confianza del líder socialista madrileño, Tomás Gómez.
  • Beatriz Arceredillo no cede a esa presión y se convierte así en alcaldesa de Parla el 14 de noviembre. Su partido pone obstáculos para la formación del Gobierno.
  • Pablo Sánchez Pastor ganó las primarias celebradas en octubre para elegir al candidato socialista en las elecciones municipales de mayo en Parla. Con respaldo de Gómez, derrotó a López Bandera, la candidata apoyada por Fraile.
  • En sus primeros días de trabajo, la jefa de Gabinete de la nueva alcaldesa, Rocío González, encuentra en el despacho de su predecesor, Antonio Borrego (detenido también en la Operación Púnica), fichas de afiliados socialistas (con datos personales y bancarios) que deberían estar en manos de la dirección del PSOE. Muchos nombres coinciden, según denuncia, con mandos y capataces del servicio municipal de recogida de basuras.
  • La localidad sufre una huelga encubierta desde principios de diciembre, que se oficializa el 1 de enero después de que los trabajadores se queden sin cobrar el sueldo de diciembre y la extra de Navidad. El Ayuntamiento no paga a las empresas desde mayo. En diciembre abona dos mensualidades, pero su deuda asciende todavía a casi tres millones de euros.
  • Tanto responsables municipales como partidos de la oposición y sindicatos apuntan a posibles motivaciones políticas en esta protesta, que tendría como objeto presionar a la alcaldesa, muy crítica con la gestión de Gómez y de Fraile.
  • El Ayuntamiento de la localidad ha trasladado al Ministerio de Medio Ambiente un informe con el que solicita la intervención de la empresa pública Tragsa por el riesgo sanitario derivado de la acumulación de residuos, sobre todo en colegios y centros de salud. Hoy vuelven los niños a los colegios; fuentes municipales denuncian que hay farolas apagadas en algunas calles porque las ratas han roído los cables.

Pastor es el hombre de confianza de Gómez; ganó además las primarias celebradas el 19 de octubre, y será por tanto el candidato socialista en las municipales.

María José López Bandera aceptó echarse a un lado, pero no así Beatriz Arceredillo —muy crítica con la gestión de Gómez y de Fraile—, que se convirtió el pasado 14 de noviembre.

A partir de ese día se encontró todas las trabas posibles no sólo por parte de la oposición sino de su propio partido, que dificultó hasta el límite la formación de la nueva corporación municipal.

En ese contexto, el 3 de diciembre comenzó una huelga incubierta de basuras en Parla, que se oficializó el 1 de enero.

Según la documentación a la que ha tenido acceso EL PAÍS, la jefa de Gabinete de la alcaldesa, Rocío González, denunció el 11 de diciembre que, una semana antes, al revisar por una cuestión de intendencia el despacho de su predecesor, Antonio Borrego (detenido también en la Operación Púnica), halló unas setenta fichas de afiliados al PSM (con información personal y bancaria).

Esa documentación debe estar en manos de la dirección nacional del PSOE y no en un despacho del Ayuntamiento, señalan fuentes conocedoras de la denuncia.

González avisó en ese momento a Pablo Sánchez Pastor, concejal de Presidencia, que acudió al despacho. Según la denuncia, aseguró que las personas de la lista eran “romanos” (“militantes que votan decisiones en bloque y obedeciendo directrices”), y exclamó: “A pesar de todo eso, he ganado”.

Hacía referencia presuntamente a las primarias de otoño, en las que él contaba con el respaldo de Gómez y su rival, López Bandera, tenía a su vez el apoyo de Fraile.

En su denuncia policial, la jefa de Gabinete de la alcaldesa asegura que “puede haberse producido una irregularidad en el proceso de elecciones primarias”, y explica que su predecesor, Antonio Borrego, fue el encargado de la campaña de López Bandera, que perdió ante Sánchez Pastor.

Esos mismos hechos fueron comunicados el pasado viernes a la secretaría de Organización y a la Comisión de Ética del PSOE nacional, con una condición añadida: según la denunciante, “parte” de esos romanos “tienen una relación contractual” con las dos empresas, Garbialdi y Sadifer, que prestan el servicio de basuras de Parla, en el que “sin saber muy bien las razones, desde el 3 de diciembre se han producido irregularidades” y “una dejación de funciones que ha culminado el 1 de enero en una huelga indefinida”.

Según fuentes conocedoras de la denuncia, hasta medio centenar de esos romanos estarían vinculados con las concesionarias del servicio de basura; supuestamente, la mayoría son capataces y mandos intermedios, o familiares de trabajadores.

La dirección del PSOE no ha respondido aún a la denuncia, según fuentes cercanas a la alcaldesa. En el escrito se pedía la apertura de un expediente y la expulsión de Cristina Vélez, secretaria de Organización en Parla. Fuentes del PSM dicen no tener constancia de esta denuncia, recalcan que las primarias se celebraron con total limpieza y piden a la alcaldesa que se centre en gestionar Parla.

Fuente: El Pais