Carmona con lo que queda de una escuela cerca de Le Cay

Carmona denuncia desde Haití que un 20% de los niños están sin escolarizar y múltiples abusos sexuales a la población infantil

Puerto Príncipe, 30 de Octubre de 2016

“Es escalofriante constatar que el 50% de la población infantil de Haiti ha sufrido al menos una violación. “La pobreza extrema lleva a las familias a vender a sus hijos para trabajos domésticos lugares donde son explotados y donde sufren múltiples abusos sexuales” Es una vergüenza para la Humanidad”, señala Antonio Miguel Carmona.

“Constato” -denunció el concejal-, “el tráfico de niños con la República Dominicana destinados a la prostitución, en pasos como Ovananinthe son tratados como mercancía, es aberrante observar que un 20% de la población infantil de Haití no está escolarizada en Primaria, casi nadie puede pagarse los estudios porque el 92% de los establecimientos educativos son privados”.

Para Antonio Miguel Carmona, “la brecha es tan vergonzosa como que el 1% de la población posee el 90% del PIB”.

Entre tanta vergüenza para la Humanidad las ONG demandan más recursos. Junto a la cooperante especialista en derechos de la infancia, Susana Morales, presidenta también de Familias de Colores, visitó una de las zonas más afectadas. “Familias viviendo a la intemperie, niños vagando descalzos entre los escombros, escuelas derrumbadas por el huracán, ayuda que no llega”, declaró.

El país de los esclavos libres
Parece mentira que Haití fuera el primer país en independizarse de Latinoamérica tras la sublevación de miles de esclavos tras la ceremonia vudú de Boukman el 14 de agosto de 1791.

Haití alcanzó la independencia en 1804, pero sin embargo el odio siempre estuvo enraizado entre las clases más pudientes del país. Tras los asesinatos de numerosos negros, su libertador, Dessalines, ejecutó a 10.000 blancos y se proclamó emperador.

Ahora es tiempo de que la comunidad internacional libere a los niños.

Carmona y Monseñor

     Junto al primer Cardenal de la historia de Haití Monseñor Chibly Langlois, Obispo de Les Cayes, departiendo sobre cómo canalizar la ayuda, anotando las principales necesidades, y denunciando las inhumanas carencias.
Para monseñor : “Es importante que la ayuda se canalice directamente, necesitamos techos, potabilizadoras, escuelas donde los niños también puedan comer”.