La productividad se mide en trabajo realizado por tiempo y en España dedicamos muchísimo tiempo para hacer el mismo trabajo que se hace en muchos países en menos horas.

[dropcap]A[/dropcap]nte este panorama, se ofrecen a los empresarios herramientas de gestión, hasta 50 indicadores, para que analicen las necesidades personales y diversidad del trabajador, una de ellas es la flexibilidad horaria. Una vez detectadas se trata de darles respuesta y, posteriormente, verificar la rentabilidad de las medidas implantadas, de tal manera que permita la mejora continua de la empresa y ayude a generar trabajadores comprometidos.

«Para muchas empresas, por cada euro invertido en conciliación obtienen dos de rentabilidad»

Los departamentos de Recursos Humanos antes, gestionaban relaciones laborales, pero cada vez más, gestionan personas y les ofrecen medidas que les permiten conciliar su vida laboral con la familiar, lo que fomenta su compromiso con la empresa, se trata de un fuerte imán para atraer el talento, en definitiva, en la flexibilidad horaria todos ganan.

María José Gracia se traslada diariamente desde su casa de Toledo hasta Madrid donde trabaja desde hace 16 años en la compañía Seguro RGA. Tiene posibilidad de entrar de 7:45 a 9:00 por la mañana, lo que la permite no angustiarse por los atascos que sufre a diario. Si tiene una reunión del colegio o un médico también puede acudir sin problemas de que en la empresa le digan algo al respecto. Lo comunica con normalidad porque la cultura de la compañía lo permite.

«Tenemos la opción de comer en 45 minutos o en dos horas por si queremos salir antes o acumular horas»

Al llegar a la empresa ficha por huella digital. «No hay presión de nadie que te diga que tienes que quedarte después. Todos somos responsables y si hace falta terminar algo de trabajo se puede terminar desde casa. Se miden los resultados, no el tiempo que uno está sentado en su mesa, el presentismo. Esta forma de trabajo me hace sentir más comprometida y me da tranquilidad porque sufro muchos atascos o porque mis hijos se pueden poner malos».

RGA es una empresa familiarmente responsable que también permite que los empleados dediquen el tiempo que deseen cada día a comer con un mínimo de 45 minutos y un máximo de dos horas. Se lo reparten de tal forma que podrán salir antes de la empresa o acumular tiempo en una bolsa de horas.

«La salida, explica María José Gracia, normalmente es a las 17:00, pero como trabajamos en un polígono con mucho tráfico se nos permite salir siempre quince minutos antes para no tener problemas en el coche. Además, desde junio a septiembre hay jornada continua y se puede salir a las tres de la tarde. Todas estas medidas incluida la flexibilidad horaria nos facilitan mucho poder compaginar nuestra faceta profesional con la vida personal», concluye.