En la era de la imagen, la alfabetización audiovisual todavía no ha encontrado su lugar en la escuela. Así lo revela el estudio Film Education in Europe: showing films and other audiovisual content in european schools and best practices (FilmEdu), coordinado por el Gabinete de Comunicación y Educación de la Universitat Autònoma de Barcelona.

En concreto, un 53,8% del profesorado de Primaria y un 43,6% de Secundaria, de entre más de 6.000 docentes encuestados, indica que la alfabetización audiovisual (film literacy) es una práctica “ocasional” en su centro educativo, ya que no suele estar incluida oficialmente en el plan de estudios o, como mucho, se imparte de manera interdisciplinar o transversal.  Por eso, no extraña que la mayoría recurra a este tipo de materiales para complementar el aprendizaje de la asignatura (63,1%) y no tanto para promover competencias personales como la creatividad o el pensamiento creativo (44,7%).

Las materias donde más se aplica son Lengua y Literatura (74%), Historia (63%), Arte (62,4%), Lenguas Extranjeras (58,5%), Educación Cívica (47,8%) y Ciencia Sociales (43,2%). El género más utilizado es el documental (60%), seguido de un contenido audiovisual educativo específico (46,1%), procedente de Youtube o similar (36,7%) y ficción (34,1%). En el caso español, el visionado de documentales asciende al 69,7%.

Entre las principales barreras para implementar el lenguaje audiovisual en los centros, se hallan las dificultades para adquirir los derechos de exhibición (46% lo considera muy relevante), la falta de formación del profesorado (40,4%) y la falta de infraestructura y recursos técnicos en las escuelas (35,4%).

De hecho, el profesorado no suele ser consciente de los acuerdos sobre propiedad intelectual alcanzados por el centro en el que trabaja. La Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo del año 2001 relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines en la sociedad de la información incluye una excepción que permite el uso de determinados productos con objetivos docentes, pero, como advierten los autores, dicha excepción no es obligatoria y depende de cada estado su aplicación o no.

Principales escollos

Tras analizar la perspectiva de la industria audiovisual europea y el marco legal, el informe analiza en detalle los obstáculos que impiden una adecuada alfabetización audiovisual. Entre los pedagógicos, se comprueba que la alfabetización audiovisual apenas aparece en los currículos nacionales, con lo que se halla “pobremente desarrollada”. También se aprecia una brecha cultural entre los profesores y el alumnado.

Las limitaciones prácticas encabezan un segundo bloque de problemas, ya que no existen tantas aulas preparadas para la exhibición audiovisual y menos para su producción, ni tantas conexiones a internet de alta velocidad.

Los condicionantes económicos y legales, como se ha mencionado, también suponen un importante obstáculo, pues los productos audiovisuales tienen un coste difícil de asumir y no están claras las condiciones legales en que pueden utilizarse.

Finalmente, los autores mencionan la falta de comunicación entre las escuelas y los titulares de los derechos. Las primeras, porque no prestan atención al copyright; los segundos, porque no incluyen la alfabetización audiovisual entre sus prioridades.

Recomendaciones para la Comisión Europea

El estudio concluye con un capítulo de recomendaciones para la Comisión Europea (CE), a fin de desarrollar la alfabetización audiovisual en los centros educativos. En primer lugar, consideran necesario reconocer la alfabetización audiovisual como una asignatura obligatoria dentro del currículo escolar. Para ello, invitan a la CE y a los estados miembros a reconocer el impacto de los medios audiovisuales en los niños y jóvenes y concienciar a los centros educativos y la comunidad educativa de la importancia de adquirir competencias críticas y creativas a través de la enseñanza de la alfabetización mediática.

También se sugiere promover la formación del profesorado en educación fílmica y mediática tanto en el nivel de grado como de máster, así como la promoción de cursos de formación permanente sobre la cuestión.

La regulación del acceso a películas relevantes y otros materiales audiovisuales también constituye objeto de recomendación, siempre teniendo en cuenta a todas las partes afectadas. En este punto, se anima a crear plataformas  que permitan acceder a contenidos audiovisuales con fines pedagógicos, algo que también podría aprovecharse para difundir la producción europea y fomentar la cohesión entre sus ciudadanos.

En último lugar, Film Education in Europe aboga por el establecimiento de ‘Clases creativas’, esto es, espacios debidamente acondicionados para la exhibición, la creación, la discusión y el estudio de fuentes audiovisuales off-line y online. La disposición de conexión a internet de alta velocidad también se concibe como un requisito imprescindible.